I sat within a valley green,
I sat there with my true love My heart strove to choose between, Me old love and the new love The old for her, the new that made, Me think on Ireland dearly While soft the wind blew in the glade, And shook the golden barley Twas hard the mournful words to frame, To break the ties that bound us But harder still to bear the shame, Of foreign chains around us And so I said, "The mountain glen, I'll seek at morning early And join the brave united men", While soft wind shook the barley Twas sad I kissed away her tears, Her arms around me clinging When to my ears that fateful shot, Came out the wildwood ringing The bullet pierced my true love's breast, In life's young spring so early And there upon my breast she died, While soft wind shook the barley I bore her to some mountain stream, And many's the summer blossom I placed with branches soft and green, About her gore-stained bosom I wept and kissed her clay-cold corpse, Then rushed o'er vale and valley My vengeance on the foe to wreak, While soft wind shook the barley Twas blood for blood without remorse, I took at Oulart Hollow I placed my true love's clay-cold corpse, Where mine soon full may follow Around her grave I wondered drear, Noon, night and morning early With aching heart when e'er I hear, The wind that shakes the barley |
Me senté en un verde valle
Me senté allí con mi amor verdadero Mi corazón dudaba al elegir Entre mi viejo amor y el nuevo El viejo, por ella, el nuevo, que me hacía Pensar en mi querida Irlanda Mientras suave el viento soplaba en el claro Y agitaba la dorada cebada. Fue difícil decir las tristes palabras Que rompieron los lazos entre nosotros Pero más difícil es la vergüenza de llevar Cadenas extranjeras a nuestro alrededor. Y así le dije, “El valle de la montaña Buscaré mañana temprano Y me uniré a los valientes Irlandeses Unidos" Mientras suave el viento agitaba la cebada. Tristemente borré sus lágrimas con besos Sus brazos me rodeaban con fuerza Cuando a mis oídos llegó ese disparo fatal Sonando desde el bosque salvaje La bala atravesó el pecho de mi amor Segada en la primavera de la vida Y allí sobre mi pecho ella murió Mientras suave el viento agitaba la cebada La llevé a un arroyo de montaña De los muchos que el verano hace florecer Coloqué ramas blandas y verdes Sobre su pecho ensangrentado Sollozé y besé su cuerpo frío como la arcilla Y me lanzé de valle en valle Mi venganza contra el enemigo a ejecutar Mientras suave el viento agitaba la cebada. Fue sangre por sangre sin remordimientos Lo que tomé en Oulart Hollow Coloqué el cuerpo helado de mi amor Donde el mío pronto la seguirá. Alrededor de su tumba deambulé con temor Tarde, noche y temprano al amanecer Con dolor en mi corazón cada vez que oía El suave viento agitar la cebada. |
"The Wind that shakes the barley" (El Viento que
agita la cebada) es una vieja balada irlandesa escrita por Robert Dwyler Joyce
(1836-1883), poeta y profesor de literatura en el deprimido condado de
Limerick. Aquellos que hayan leído la tristísima novela autobiográfica
"Las cenizas de Ángela" sabrán lo que significaba vivir en el
Limerick de aquella época: mucha hambre, pobreza y suciedad; barrios azotados por la
miseria, niños descalzos, una patata al día para tres,
los húmedos vapores del río Shannon enfermando a la población y el yugo opresor
del gobierno británico pesando sobre sus cuellos. La antaño Isla Esmeralda era una criatura hambrienta y azotada hasta tal punto por las plagas y la
injusticia social, que no tuvo más remedio que emigrar en masa a los EEUU. Por algo dicen que las canciones más tristes del mundo son
las canciones irlandesas.
En este contexto, caldo de cultivo para los levantamientos,
se escribió "El viento que agita la cebada". La canción nos habla de
la triste historia de un joven de Wexford, quien está dispuesto a renunciar a
su verdadero amor por alistarse en los escuadrones Eiri Amach, los Irlandeses Unidos, que se rebelaron contra el gobierno británico en 1798. Y es que por
aquel entonces el mundo entero estaba convulsionado por los cambios: la revolución
francesa triunfó, también lo hizo la americana, ¿por qué no habría de hacerlo
la irlandesa, que compartía con Marianne sus anisas de justicia social, y con
las Trece Colonias el sueño de la independencia? La rebelión de los Irlandeses Unidos fue uno de los pasos que acabará desembocando, siglo y medio después, en
la Constitución de la Republica Independiente de Irlanda. La rebelión de 1798 fue posiblemente el estallido de
violencia más intenso de historia irlandesa, causando entre 15.000 y 30.000
muertos en tres meses, la mayor parte de ellos población civil irlandesa.
¿Pero por qué la cebada? ¿Qué tiene de simbólico este
cereal tan común?
En un principio, los rebeldes irlandeses solían llevar
granos de cebada o avena en los bolsillos para combatir el hambre durante la
marcha. Después, en el período post-revolucionario, este cereal se utilizaba
para marcar los llamados “Croppy Holes”, fosas comunes donde se arrojaban a los rebeldes muertos. La cebada se convirtió pues en un símbolo de la
naturaleza regenerativa de la resistencia irlandesa: por mucho que intente ser segada la cebada reaparece cada primavera, de la misma manera que los irlandeses se alzarán año tras año contra el gobierno británico.
![]() |
Fotograma de la película "The wind that shakes the barley" (Ken Loach, 2006) |